Es importante dejarse aconsejar por un profesional cualificado
sobre el tipo de equipamiento y potencia que mejor responda a
nuestras necesidades de frío y de calor, en función de las
características de las habitaciones a climatizar.
Hay que tener en cuenta que, para el mismo nivel de
prestaciones, hay aparatos que consumen hasta un 60% más de
electricidad que otros.
Es importante colocar los aparatos de refrigeración de tal modo
que les dé el sol lo menos posible y haya una buena circulación
de aire. En el caso de que las unidades condensadoras estén en
un tejado, es conveniente colocar un sistema de ensombramiento.
Cuando encienda el aparato de aire acondicionado, no ajuste el
termostato a una temperatura más baja de lo normal: no enfriará
la casa más rápido y podría resultar excesivo y, por tanto, un
gasto innecesario.
Desconecte el acondicionador cuando no haya nadie en la casa o
en la habitación que esté refrigerando.
Cerrar persianas y correr cortinas son sistemas eficaces para
reducir el calentamiento de nuestra vivienda en verano y para
evitar que se escape el calor en invierno.
Recuerde que los colores claros en techos y paredes exteriores
reflejan el sol y, por tanto, evitan el calentamiento de los
espacios interiores.
Con la instalación de toldos y acristalamientos adecuados, así
como aislando adecuadamente los muros y techos, se pueden
conseguir ahorros de energía en el uso del aire acondicionado
superiores al 30%.
Existen láminas adhesivas transparentes que, pegadas en el
exterior de los acristalamientos, disminuyen el flujo de calor
hacia el interior de la vivienda.
La adaptación del cuerpo a las condiciones climáticas del verano
y el hecho de llevar menos ropa y más ligera, hacen que una
temperatura de 25ºC, en esta época, sea más que suficiente para
sentirse cómodo en el interior de una vivienda. En cualquier
caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a
12ºC no es saludable.
En verano, ventile la casa cuando el aire de la calle sea más
fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche).
Un ventilador, preferentemente de techo, puede ser suficiente
para mantener un adecuado confort.
El mantenimiento adecuado y la limpieza de los equipos prolonga
su vida y ahorra energía.